Ahora nos encontramos en una era en la que la industria de la criptografía ha evolucionado desde el salvaje oeste de 2020 hasta el panorama de alto cumplimiento de 2025. Sin embargo, todavía no hemos resuelto el problema fundamental. La mayoría de los intercambios tratan los listados de tokens como transacciones en lugar de asociaciones. Los proyectos pagan tarifas sustanciales, aparecen en la lista y luego se las arreglan solos como huérfanos a la vuelta de la esquina 🚪. Cuando el 89% de los tokens que cotizan en bolsa colapsan después de picos de precios de corta duración, ese fracaso nos pertenece a todos. ¡Bravo, equipo!