El alma de Bitcoin atormentada: ¡una danza de esperanza y desesperación de $100 mil millones!
Sin embargo, ¿qué ley moral o cósmica gobernaba este caos? Ningún decreto del cielo, ningún susurro de la tierra. Es más, fue el eterno posicionamiento absurdo del hombre del apalancamiento y la frágil ilusión de liquidez lo que ata a los mercados tan fuertemente como un lazo.